Hoy dormiremos bajo una lluvia de estrellas,
en medio del mar.
Poseidón calmará las aguas y evocaremos a Perseo
venciendo a Medusa.
No habrá piedras y sí miradas.
Con el casco de Hades nos volveremos invisibles
para contemplar, ahora sí, la belleza;
y Atenea tenderá su escudo en las aguas que reflejen la estela del cometa.
Zeus y Dánae volverán a crearlo.
Dioses y hombres, realidad e ilusión confluyendo en la noche.
El héroe permanecerá en su constelación
y nos parecerá ver la luz de Algol, brillando como 5.000 soles
o a su estrella más brillante Mirfak.
Blancas, azuladas, amarillas y supergigantes rojas,
sangre brotando de la Gorgona de la que nacerá Pegaso.
Millones de años, otras galaxias, meteoros que iluminan
y aquí nosotros, presenciando.
Autor: estherbe
CON AROMA A LIMONCELLO – Cuentos de Verano

Mes de julio, en la villa de la costa Amalfitana.
Sol intenso sobre las azules aguas del Tirreno.
Él se zambulle en la piscina; mientras ella, en la tumbona, tras sus grandes gafas de sol y un cóctel en la mano, le observa.
Disfruta de los momentos, piensa; que la vida son dos días.
Pero si pueden ser tres, mejor.
LA CIUDAD DE LOS BESOS ROBADOS – Cuentos de Verano

Alguna vez fue ciudad de libres besos.
Por sus calles veías a la gente dándolos.
Labios fundiendo con mejillas, con otros labios.
Los hubo de amor, deseo, cariño, aprecio, saludo, y también llanto.
Algo salía de uno para quedarse en el otro.
Entonces llegó su ausencia, un vacío.
Dejaron de darlos. Querían y no podían.
Besos que se perdían. Empezaron a robarlos.
EL ECLIPSE – Cuentos de Verano

Era el Rey del Día. Su presencia iluminaba campos, mares, provocaba sonrisas, incluso podíamos decir, una sensación de felicidad. Generaba simpatías, resaltaba los azules del cielo, los verdes de los bosques y el colorido de las flores. Todo era luz y calor.
A ella le gustaba la oscuridad, el frío de la noche, la soledad. Esa soledad elegida, que favorece el pensamiento, el sosiego, la calma. No soportaba el ruido, ni el bullicio. Era dada a lo selecto, pero desde la sencillez.
Existencias diametralmente opuestas destinadas a encontrarse.
Condiciones especiales que hicieron coincidir al Sol con la Luna. Fusionaron en un encuentro que no dejaron ver al resto.
Ella absorbía su fuerza y Él se daba, tomando de Ella su paz, y se dejaba llevar.
Fenómenos dispares, imposibles de explicar.
No permitieron a nadie presenciar lo que ocurrió.
Y el Sol volvió a su día.
Ella en la noche quedó.
EL JARDÍN DE LAS HADAS – Cuento Infantil
EL JARDÍN DE LAS HADAS
Tuvieron que esconderse, pero no lo hicieron en cualquier lugar. Las hadas se escondieron en un precioso jardín lleno de flores.
Sus alas pasan desapercibidas porque pueden confundirse con las de las mariposas, pero un fino rastro de su polvo dorado las delata y si te fijas bien puedes hasta encontrarlas. Para ello tienes que prestar mucha atención. Les gusta refrescarse con el rocío de la mañana, tomar los primeros rayos de sol, reír a carcajadas y jugar al despiste. Si quieres verlas, trata de pensar como ellas y lo más importante, si las necesitas, llámalas porque entonces, aparecerán.
ENTRE LAS SÁBANAS – Cuentos de Verano

Era allí, bajo aquellas sábanas blancas,
su espacio de ensoñación.
Se giraba de lado y aquel fuerte brazo
la rodeaba delicadamente por la espalda.
Con los ojos cerrados, sonreía, al sentir
esa plácida respiración desenredar su pelo.
Y así, enroscando las piernas entre las suyas,
volvía a soñar de nuevo
